Premín de Iruña

IGNACIO BALEZTENA ASCÁRATE "PREMÍN DE IRUÑA" (PAMPLONA 1887-1972): SU PERSONA, SU VIDA Y SU OBRA

jueves, 8 de diciembre de 2016

Ni fascistas ni franquistas

Ave María Purísima
sin pecado concebida



Querido lector, aprovecho la festividad de la Inmaculada Concepción, patrona de España, para recordarte lo que escribió el aitacho sobre como se celebraba esta festividad en Navarra, explicando "los actos y funciones que acostumbra a celebrar la M. N. y M. L. Ciudad de Pamplona, Cabeza del Reino de Navarra" que ya publiqué en esta iruñería (pinchar aquí)

Quiero especialmente encomendar en esta solemnidad mariana a mi hermana Rosarito Baleztena Abarrategui, hija de Premín de Iruña, que ha fallecido recientemente. Que la Virgen del Chaparro la tenga en su Gloria junto con el Aitacho, la Mamita y resto de la familia. Agradezco sinceramente las muestras de afecto recibidas por tanta gente de tan diversas procedencias geográficas e ideológicas.

Y cambiando totalmente de tercio, la tabarra que nos están dando con la memoria histórica me hace seguir hablando de cosas que ya están más que tratadas. Pero en fin al hilo de esto quiero hacer pública en este blog la carta que no se ha dignado a publicar el Diario de Navarra, pese a lo involucrado que está últimamente con la mencionada memoria histórica.

NI FASCISTAS NI FRANQUISTAS

Desde hace algún tiempo se está vertiendo a través de muchos ámbitos, machaconamente, condenas, declaraciones y actuaciones que intentan desfigurar y reescribir la historia de Navarra en 1936, mediante una agresión sistemática contra quienes no pueden contestar debido que la inmensa mayoría han fallecido.

    En aras de una llamada “memoria histórica” se adoctrina asegurando que se produjo un “golpe militar fascista franquista contra la legalidad republicana” y se tilda a todos los del bando nacional de fascistas, franquistas y asesinos.

    La verdad histórica, ya que la memoria quizá no es el mejor sistema de valorar sucesos de los que ya muy pocos se acuerdan, es la siguiente: Ese año en las elecciones los resultados fueron los siguientes: El Frente Popular tuvo 34.967 votos, el PNV 14.799 y la derecha tradicionalista 82.859. Esta era la realidad social de la Navarra de 1936.

Portada del Diario de Navarra del 19 de Julio de 1936
En lo que unos llaman "golpe militar franquista y fascista" participaron en Navarra en torno a 40.000 navarros de una población de unas 350.000, en la que cara a salir al frente habría que descontar mujeres, niños, mayores y enfermos. Es decir, el apoyo navarro al Alzamiento, levantamiento o sublevación contra una república que pretendía instaurar la dictadura del proletariado como en la URSS fue masivo en Navarra.

Tomada de aquí, donde si publicaron la carta
Es más, gran parte de los nuevos “memorio-historicistas”, si son de origen navarro, lo más posible es que estén condenando a sus padres, abuelos y otros familiares lejanos o cercanos que participaron en la contienda, considerándolos golpistas, franquistas y fascistas. Allá ellos si tienen en tan grande estima a sus antepasados. Por supuesto según ellos todos salieron obligados, naturalmente, pese a los irrefutables datos antes expresados.

Muchos navarros de hoy en día han debido surgir por generación espontánea. Sería muy raro que sus padres o abuelos estuvieran entre  esta multitud cuando Franco concedió la Cruz Laureada de San Fernando a Navarra. ¿O no?

    En cambio mi padre y cuatro primos lucharon en aquella guerra, dando su vida en el caso de dos de ellos. Puedo asegurar porque yo nací durante aquella guerra y conocí a todos los mencionados –excepto los muertos lógicamente-, que de ellos cinco ninguno era militar, todos fueron voluntarios, y por supuesto ninguno era fascista, ya que en Navarra la mayoría de los contendientes eran carlistas, doctrina diametralmente opuesta al fascismo.

Foto del archivo de este blog, publicada también aquí junto con esta carta.


    Ellos tampoco salieron de sus casas, abandonando todo, para apoyar un "golpe militar fascista" ni un franquismo que todavía no existía y contra el que posteriormente luchamos (y aquí me incluyo). Dejaron sus casas y familia para defender la sociedad de una situación insostenible, de un desorden social absoluto, con abusos de todo tipo, saqueos, detenciones, torturas y asesinatos; para luchar contra el genocidio religioso mediante la persecución y matanza de curas, religiosos, monjas y simples católicos por el mero hecho de serlo, y la quema de iglesias, y para evitar el desastre económico, social y global que se estaba produciendo.

Sin la persecución religiosa que costó miles de vidas quizá nunca se hubiera producida la guerra


    El caso de mis antepasados sospecho yo que se puede extrapolar a la práctica totalidad de los navarros que acudieron voluntarios en 1936. Cualquiera que piense con lógica, y con buena intención, verá que aquello no puede simplificarse como un golpe militar fascista dado por unos franquistas.

Miles de voluntarios como estos, con pinta de capitalistas ¿? y uniformes fascistas ¿?, se levantaron en Navarra frente a la idílica república, solo porque se les ocurrió instaurar una cosa que se llamaría franquismo. O eso parece por cómo cuentan la historia algunos
    Me duele que algunos utilicen el terrible dolor de las familias de aquellos que fueron fusilados por unos pocos indeseables que no salieron al frente, para desacreditar a toda aquella multitud de navarros, y en el caso de mi familia especialmente, ya que desde el principio combatieron estas atrocidades, cosa que gracias a Dios quedó patente por escrito. La justa reparación de aquellos no puede servir de excusa para que otros que buscan ocultar sus vergüenzas actuales pretendan cambiar la historia radicalmente.

Joaquín Baleztena Ascárate mando publicar esta orden que prohibía las represalias de retaguardia. Le valió que algunos le llamaran "vaselina"

    Si algunos señores “memorio-historicistas” consideran que sus antepasados eran unos cuneteros fascistas que apoyaron el golpe militar (cosa que dudo) y quieren condenarlos, que lo hagan. Y si quieren justificar su propia incoherencia diciendo que fueron obligados, allá ellos, pero por favor, no metan en ese saco a mis familiares. Ni fascistas, ni franquistas.

Por gran desgracia represión en retaguardia la hubo en ambos bandos, como siempre en las guerras. En esta nota del Comité de Milicias de Toledo ordena "...fusilar a todos los que opongan resistencia y no sean defensores de nuestra causa. ¡Viva el Comunismo!... ¡Viva Rusia!." Yo en nombre mío y de mi padre y antepasados condeno todos los asesinatos que se produjeron antes, durante y después de la guerra en los dos bandos, perdono también a los que nos insultan y amenazan ahora y deseo sinceramente la reconciliación definitiva. Ojalá todos puedan decir lo mismo. La memoria no debe ser selectiva. 
Y en la próxima entrada si Dios quiere acometeré una historia poco conocida que ocurrió en Leiza hacia 1952. A ver si nos dejan hablar de otras cosas.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Casa Baleztena cerrada a Franco. Festividad San Francisco Javier 1952

Querido lector, como ya hemos dicho el aitacho y la familia Baleztena tras la guerra se posicionó claramente en contra de Franco, ya que fueron los carlistas la única oposición seria que por esos años recibía. Nos quedábamos en la anterior entrada narrando como el 2 de Diciembre de 1952 comenzaba una visita de Franco a Navarra con motivo del IV centenario de la muerte de San Francisco Javier. Para ponerte en situación te recomiendo que la leas pinchando aquí, y luego continúes.


Navarra recibió multitudinaria y entusiastamente a Franco en 1952. Aquí estaban los padres y abuelos de muchos de los navarros de hoy en día.


 Vemos que la práctica totalidad de las casas de Pamplona estaban engalanadas para recibir “al Generalísimo”, como se le llamaba. ¿Todas?. No, había una que destacaba, y mucho, entre tanto entusiasmo. Lo que ocurría es que el aitacho y familia hacían otro desplante a Franco (ver aquí), en esta ocasión público y posiblemente uno de los mayores que sufrió en su mandato. La familia se responsabilizó de que en Casa Baleztena estuvieran “dignamente” vacíos todos sus balcones. Hasta el momento Franco, aunque había transitado previamente en coche descubierto cerca de la casa yendo hacia la catedral, entre los vítores del gentío a pie de calle el hecho había pasado desapercibido.

Iba pasando el tiempo y llegaba el momento en que Franco saludara al pueblo de Pamplona desde la Diputación y pronunciara un breve discurso. Entonces los del Frente de Juventudes fueron a Casa Baleztena a insistir en que, dada la situación de la casa justo enfrente, la engalanaran, pero solo consiguieron que se colgara un enorme cuadro de San Francisco Javier cerrando todas las persianas, causándoles aun mayor indignación. Cualquier otra casa podía no llamar la atención, pero precisamente esta, por su situación y la significación política carlista que tenía y bien conocía Franco, era todo un desafío.

Mientras Franco se encontraba ya dentro de la Diputación visitándola y recibiendo homenajes, de nuevo según la crónica del Diario de Navarra: “… el aspecto era sencillamente grandioso. La plaza de la Diputación estaba abarrotada de público y este se extendía en compactas avalanchas por el Paseo Sarasate, Plaza del Castillo y Avenida San Ignacio”.

Foto Diario de Navarra
Finalmente Franco se asomaba al balcón de la Diputación que da a la Plaza del Castillo y “…el gentío volvió a sus aplausos y vítores de ¡Franco, Franco, Franco! Y reclamo con insistencia que hablase…”. Así comenzó el discurso flanqueado por las banderas de España y Navarra. Un acompañante pelotillero, con afán de que le vieran mejor los asistentes, recogió un poco la bandera que estratégicamente tapaba la visión de Casa Baleztena, ampliando a su vez el campo de visión de Franco. Al ver semejante caserón de cuatro pisos y cerca de cuarenta ventanas y balcones absolutamente cerrados a cal y canto, sin gente, y con un gran cuadro del Santo Patrón que era el auténtico protagonista del día, le causó tanto impacto que cortó el discurso y se retiró al interior del Palacio. Fueron momentos de tensión. Yo me encontraba fuera de Pamplona (en Javier, donde estudiaba interno) escuchando por radio el discurso y en cuanto oí que se interrumpía bruscamente, supe lo que ocurría. Pasados unos minutos Franco volvió a salir al balcón y finalizó la arenga. Esto nos costó múltiples críticas e incluso amenazas del Frente de Juventudes. No era la primera vez que gentes pro franquistas se enfrentaban a la familia bajo esa casa (pinchar aquí y aquí).


Así anunciaba el Diario de Navarra como "El Generalísimo es acogido en Pamplona con clamoroso entusiasmo" y "la muchedumbre le aclamó por las calles y de manera estruendosa ante el Palacio de la Diputación"


                Como escribía tía Lola (Dolores Baleztena) en sus memorias, durante la guerra:

                “La casa que ellos nos legaron iba teniendo un glorioso historial: embargada por los liberales en tiempo de la guerra carlista; apedreada e incendiada por las turbas durante la república (pinchar aquí) y últimamente, mutilada por bombardeos rojos (pinchar aquí). ¡Vaya baluarte irreductible de Tradición!. Lo digo con orgullo, porque lo puedo decir con verdad.”

                Posteriormente podría añadirse acosada por los franquistas como hemos visto, apedreada y atacada hasta con bombas por los proetarras… desde luego vaya baluarte de la Tradición ha sido.


Como curiosidad comentar que el viaje los días siguientes tuvo varios actos, como la misa en la nueva parroquia de San Francisco Javier de Pamplona, visitó Sangúesa, Leyre, las obras del pantano de Yesa y acudió al Castillo de Javier. Allí los alumnos formamos un pasillo de bienvenida a la entrada al colegio y mientras todos aplaudían con entusiasmo, yo con mis 14 años en primera fila estaba con las manos en los bolsillos. En el salón-teatro del colegio se llevó a cabo la solemne clausura del IV centenario de la muerte de San Francisco Javier. A nosotros nos pusieron “en el gallinero”. Recuerdo que todos mis compañeros aplaudían con entusiasmo, mientras yo seguía con las manos en los bolsillos, pese al empeño de un alumno guipuzcoano que me insistía en que aplaudiera y vitoreara. Realmente Franco no creo que se diera cuenta de mi protesta infantil, pero yo estaba muy orgulloso de secundar lo realizado por mi familia en Pamplona. Al día siguiente se fue y en Pamplona recibió un caluroso homenaje por los vecinos de la Chantrea en agradecimiento por la entrega de 350 viviendas protegidas construidas por sus propios beneficiarios a horas fuera de trabajo, visitó, que no inauguró, el “Monumento a los Muertos”, y los pueblos de Campanas, Olite y Caparroso donde también hizo entrega en todos ellos de los títulos y llaves de casas protegidas. Y así finalizó su visita el 4 de diciembre.

Así informaba Diario de Navarra como el Ayuntamiento de Pamplona nombró el 3 de Diciembre de 1952 al "Generalísimo Franco Hijo Adoptivo y Predilecto de Pamplona"


Bueno con este episodio de memoria histórica, me pregunto yo, ¿Cuántos de los que aseguran con rotundidad que los Baleztena somos irrefrenables franquistas serán hijos o nietos de aquellos que vitoreaban a Franco, mientras nosotros nos oponíamos junto con un puñado de carlistas cuando estaba en vida y en plenas facultades?. Aquí, en aquellos años, no había más oposición a Franco que la de los carlistas.


Durante su visita a Navarra coincidió el cumpleaños de Franco. Diario de Navarra al dar las noticias sobre la visita del "Caudillo" (sic) felicita al "Generalísimo".


Casa Baleztena permaneció cerrada a Franco durante su visita a Pamplona. Esta foto es previa, de principios de siglo, porque en el frontón de la Diputación en vez del monumental conjunto escultórico de Orduna con el escudo de Navarra flanqueado por un ribero y un montañés, realizado en 1951, todavía se veía el insulso óculo que "lucía" previamente. El escudo de Navarra junto con el resto del conjunto escultórico ya ha sido arrancado de la fachada descubriéndose el "artístico óculo mágico" o ventanica propia de una ganbara o de un palomar. Y ahora llámenme franquista.
También se ve el tren Irati que desapareció en 1955
Bueno, espero que hayas conocido un nuevo relato de Pamplona y de la Familia Baleztena que te haya resultado interesante. Y en la siguiente entrada, si Dios quiere, conocerás otro suceso muy poco conocido ocurrido en Leiza.

A diferencia de entonces, este año, con motivo de San Francisco Javier, Patrón de Navarra, Casa Baleztena, la misma que se cerró a Franco, ayer si engalanó sus balcones con el Escudo de Navarra que han retirado del frontis de la Diputación.

3 de Diciembre de 2016, Casa Baleztena engalanada con banderas de Navarra. La familia, a la que no podrán nunca considerar franquista, se enorgullece de la Cruz Laureada de San Fernando que condecora nuestro escudo, no porque hubiera sido concedida por Franco, sino porque fue ganada por decenas de miles de navarros en el frente, entre ellos varios familiares. Nosotros no renunciamos a la verdad histórica. La Laureada que rodea el escudo no es franquista. Como decía el aitacho, Navarra ganó la Laureada pese a Franco (que no simpatizaba precisamente con los carlistas), no gracias a Franco. Para más información pinchar este enlace


sábado, 15 de octubre de 2016

Ambiente en Navarra en 1952. La visita de Franco

Querido lector, te voy a contar uno de los episodios menos conocidos del aitacho y familia, ocurrido el 2 de Diciembre de 1952, que en su momento fue muy comentado por todo Pamplona, aunque la prensa trató de silenciarlo.

            Esos días con motivo del IV centenario de la muerte de San Francisco Javier, Franco visitó Navarra y fue recibido en olor de multitud y con grandes honores en todos los sitios por los que pasó.

        
Crónica del Diario de Navarra sobre la visita de Franco a Navarra en 1952

Según la crónica del Diario de Navarra del 3 de Diciembre, el día 2 entró por la Barranca: “…en Ciordia se había levantado un magnífico arco de laureles con varias banderas y una rotulación que decía “NAVARRA POR FRANCO”... El paso de Franco por todos los pueblos era acogido con las más vivas muestras de simpatía entre aplausos, disparo de cohetes y vivas cariñosos. Los vecindarios salieron a la carretera con sus banderas…”

La entrada en Pamplona:

Todos los alrededores de la parroquia de san Lorenzo estaban abarrotados de público, en espera de la llegada del Caudillo. En la explanada aguardaba el Ayuntamiento en pleno, con su grupo de danzaris y la Comparsa de Gigantes y Cabezudos”

 
Portada del ABC en la que se ve a los danzaris del Ayuntamiento de Pamplona haciendo el arco de honor a Franco con sus makilas

Según también afirma el Diario de Navarra: “…el vecindario pamplonés, respondiendo a la invitación del alcalde, adornó sus balcones con colgaduras”

Todas las casas estaban engalanadas con colgaduras y banderas. ¿Todas?. Solo una destacaba, y mucho, entre tanto entusiasmo.


¿Y todo esto qué tiene que ver con el aitacho?. Nos ha servido de introducción para ver el ambiente de la Navarra de 1952 donde se va a situar este capítulo que desarrollaremos en la próxima entrada si Dios quiere. Porque si atendemos a lo que hoy en día, nos cuentan los “historiadores” y periodistas actuales, muchos de ellos hijos o nietos de aquellos que acogieron con tanto entusiasmo a “El Generalísimo” - así le llamaban -, con esta nueva historia oficial absolutamente imaginaria no hay forma de entender la trascendencia de lo ocurrido. 

lunes, 26 de septiembre de 2016

Ignacio Baleztena y familia; antifranquistas

Querido lector, acabadas las fiestas de San Fermín de Aldapa, que tanto disfruto el aitacho en sus comienzos y ahora sus biznietos, volvemos atrás y seguimos con su biografía de los años 40 y 50.

Desilusionados los carlistas por los derroteros que tomaba la política y el desagradecimiento tan grande hacia su gran apoyo en la guerra, pues se veía claramente que querían borrar de la memoria al carlismo, éste se puso claramente en la oposición al franquismo. Y aquí el aitacho tuvo su participación activa.

      Gran admirador de la juventud, se rodeó de un activo grupo, la A.E.T. (Asociación de Estudiantes Tradicionalistas) a los que apoyaba, en lo que podía, con sus escritos, octavillas, panfletos, etc.

Entre los papeles del aitacho se conservan varios carnés de la AET. Todos sus hijos y sobrinos estábamos afiliados. Si encuentro el mío relleno lo pondré aquí, porque me he llevado el disgusto de que lo he perdido recientemente al ir a escanearlo.

Nadie se quiere acordar que, aquí en Navarra, en los años 40 y 50 la única oposición al Gobierno era el carlismo. Es más  más aún, siempre nos decían: ¿qué pasa? Queréis volver otra vez a lo anterior.

 Los años 40 y, sobre todo, los 50, fueron de gran actividad clandestina: reparto de propaganda, organización de Montejurra, elecciones municipales, vigilancia ante posibles contrafueros, pintadas…etc.

         Cuántas veces, recuerdo yo estar reunidos en tertulia de las que la familia eran muy aficionados, donde se hablaba de todo: recuerdos vividos no de los que:  me han contado…, por eso lo ocurrido lo teníamos siempre fresco y muy auténtico, y retirarse discretamente mi padre con algún sobrino, hijo, amigo de estos a otra habitación… y todos, como si no nos diéramos cuenta pensábamos: ya se va a organizar algo, y efectivamente, al día siguiente o al otro aparecían unas hojas impresas en multicopista, o como diría uno de Leiza:

-          - Sí, estos sí, ya se andan en politiquerías y con papeles, ya he visto, pues, debajo de la cama una “cupletista” y con ella, ya escriben, sí, cosas.


          Y en la próxima entrada podrás leer el mayor desplante que se llevó Franco, en Navarra desde luego, y posiblemente uno de los mayores de su Régimen.

martes, 20 de septiembre de 2016

Actividad socio cultural de Ignacio Baleztena en la posguerra

Querido lector, esta vez sí que sí, que retomo la biografía del aitacho más o menos donde la habíamos dejado, es decir, en la posguerra. Pues bien, durante los años 40 tuvo una intensa actividad de tipo cultural organizando todo tipo de eventos, asociaciones, investigando en el Archivo General de Navarra (que es lo que le encantaba) y metido en todo lo que tuviera que ver con su querida Pamplona y Navarra. Por ejemplo estuvo en los orígenes de la revista Pregón, revista gráfica literaria que durante los años 40, 50 y 60 representó de forma predominante el movimiento literario navarro.

Los miembros de la revista Pregón, a la derecha con boina Ignacio Baleztena

            Tras un largo “parto” el 23 de mayo de 1944 se autorizó definitivamente la publicación, bajo la tutela de Faustino Corella, gran amigo del aitacho. El director era José Díaz Jácome, y los redactores José María Iribarren, José Ramón Castro y mi padre Ignacio Baleztena que firmaba como “Premín de Iruña”. Después fueron incorporándose otros como Manuel Iribarren, Santi de Andía, Ángel María Pascual, etc. Y así pronto comenzó a ser más que una revista y se constituyó además una tertulia literaria que se reunía los sábados, primero en domicilios particulares y después en el bar "Cinema" de Pamplona, y que terminó desdoblándose en dos, una correspondiente al grupo directivo de Pregón, que se celebraba los miércoles en el "Cinema", y otra más abierta y concurrida, que se reunía los sábados, al principio, en un local cedido por el Ayuntamiento de Pamplona, después en el bar "Bearin", en el hostal "Yoldi" y más tarde en el "Nuevo Casino".

De nuevo la boina delata a Ignacio Baleztena en esta tertulia de la revista Pregón

            Y pronto mi padre, junto con el resto, imprimió ese aire sinfundamento y socarrón que daba a todas las iniciativas en las que participaba, acabando por conformar la “Peña Pregón” en la que esos sesudos intelectuales combinaban las actividades culturales con otras más “exóticas”. 

La flor y nata de "los intelectuales" de la Peña Pregón en una sinfundamentada, entre ellos Ignacio Baleztena con la boina

Lamentablemente más adelante veremos que como entre todos los grupos tiene que haber un judas, pero eso será después.

Ignacio Baleztena con su boina, formando parte del consejo de dirección de Pregón en 1967, pocos años antes de que sufriera la embolia que finalmente acabo con su vida

            Su afición de or­ganizar actos le persiguió toda la vida involucrando siempre a su familia. En 1946 participó activamente en la organiza­ción de las jornadas de la Coronación Canónica de Santa Ma­ría la Real, por lo que recibió de la Diputación la meda­lla de Bronce, como ya vimos en una entrada anterior (pinchar aquí y aquí).

            Ganó el premio sobre toponimia de Pamplona, que acarreaba teoricamente su publi­cación, cosa que en principio no se llevó a cabo; quedó en pri­mer lugar en la 1ª reunión de Toponimia Pirenaica cele­brada en Jaca en 1948. Esta vez sí el trabajo al fin se publicó en la revista "Prín­cipe de Viana".

            Fue secretario del Comité Provincial de Turismo en enero de 1948 y le encomendaron la labor de organizar el Congreso Navarro de Turismo.

Ignacio Baleztena en el Congreso de Turismo. Extraña manera de, siendo el organizador del mismo, enseñar la ciudad a los encopetados asistentes, con las piernas colgando de las murallas. Desde luego seguro que fue un cicerone muy entretenido.

            Era además responsable de la sala dedicada a Navarra en el Museo de Bayona y entre eso y el Museo de Recuerdos Históricos (pinchar aquíaquí y aquí) acabó siendo "Director de Museos", incluido el Museo de Navarra que estaba situado por aquel entonces en la actual Cámara de Comptos pasando a su ubicación actual en 1956, y aunque allí tenía un despacho de categoría, él se pasaba realmente las horas investigando en el Archivo para desesperación del conserje del Museo que le reñía por darse tan poca importancia.

Y como era un danzari consumado y había formado el mejor grupo de danzas de Navarra de aquella época (el del Muthiko) fue requerido también a colaborar en la formación del grupo de Danzas del Ayuntamiento, que bailó por primera vez el 29 de noviembre de 1949, en la procesión de San Saturnino. Un mes antes la comisión municipal de Fomento citó en un restaurante (seguramente Casa Marceliano) a los que tenían que organizar el grupo de danzas en el tiempo récord de 30 días. Presidió el alcalde Miguel Gortari y asistieron el secretario Ignacio Sanz, Pachi Arrarás, José María Iribarren en calidad de presidente de la sección de folclore de la Institución Príncipe de Viana y como no mi padre Ignacio Baleztena como Director de Museos y sobre todo como perejil de todas las salsas. Se decidió que se constituiría el grupo formado por dieciséis personas: doce danzaris, un makilari, un abanderado y dos gorris. Pachi Arrarás y Pedro Lozano Sotés diseñaron los trajes y llegó el día señalado, en el que los jovencicos danzaris cazados al vuelo, algunos de ellos procedentes del Orfeon Pamplonés, con más prestancia que entrenamiento se tuvieron que lanzar a la calle. La falta de preparación y repertorio la suplieron con unas buenas pintas de clarete antes de salir que les ayudaron a dar unos brincos y hacer unos jeribeques que encantaron a la vecindad, siendo todo un éxito. 
 
Primera actuación del grupo de danzas del Ayuntamiento de Pamplona, el 29 de noviembre de 1949, en la procesión de San Saturnino.

            Pródigo de su saber, su asombrosa memoria, sus enormes conocimientos y su archivo personal estaban abiertos para cuantos acudían a él. En este sentido muchos le saqueaban, pero realmente tampoco le importaba demasiado. Eso de los derechos de autor no cabía en su cacumen.


            Pero además de toda esta actividad cultural y folclórica, tenía que seguir dando suelta a sus inquietudes socio políticas, como veremos en las próximas entradas si Dios quiere.

jueves, 15 de septiembre de 2016

De indumento concejil. Iruñería. Por Ignacio Baleztena

Querido lector, retomo el blog del aitacho con un tema de plena actualidad, que es sobre cómo tiene que ir vestida la corporación cuando sale en Cuerpo de Ciudad, gran preocupación que supone una emergencia social tan innovadora que ya mi padre Ignacio Baleztena ironizaba sobre el tema refiriéndose a fechas tan recientes como 1828. Esto de la nueva política, el cambio, el clarísimo sexismo heteropatriarcal del traje de concejala inspirado en el típico de roncalesa (no así el de Spiderwoman supongo) da pie a chanzas y bromas aun más grandes que las que se traía Tiburcio de Okabío respecto a lo acontecido en 1828. 

El concejal Armando Cuenca desprecia la indumentaria propia de la Corporación de Pamplona que lucen sus compañeros detrás, para vestir una camiseta de Spiderman y un atuendo que podría llevar cualquier estadounidense por poner un ejemplo



Esto de debatir sobre el indumento concejil son cosas del progreso, claramente innovadoras y rompedoras,  y si no te recomiendo que disfrutes de esta iruñería escrita en 1960 y que nos muestra la novedad, originalidad y nuevo estilo, propio de cuando Fernando VII usaba paletó.




“DE INDUMENTO CONCEJIL



            La campana del reloj de San Cernin, dejó oir sus broncíneos sones, no siempre han de ser argentinos, llamando a consulta el día 9 de abril de 1828 y al oírlos, los señores don José María Vidarte, don Fermín Gaztelu, don Joaquín Lecea, don Manuel Ilzarbe, don Pedro Javier Astrain, don Diego Larrea, Matheo López, Juan Antonio Moriones, el señor Guergué y Fermín Osés, rexidores que eran entonces de Pamplona, abandonaron sus casas, dejando el chocolatito a medio terminar, y con paso grave y mesurado se dirigieron al consistorio para tratar, discutir y resolver un asunto gravísimo que traía desasosegados a la Ciudad, a sus vecinos, habitantes y moradores.

            El rey Fernando VII, pelotilleramente llamado el Deseado, se dignó comunicar a la Ciudad en 24 de marzo de 1828, que él y su regia consorte deseaban, anhelaban, suspiraban por hallarse en medio de sus leales navarros, y con tan turístico motivo tenía ya preparada la maleta y concienzudamente cepillado y planchado su histórico paletó. Es decir, que lo que voy a relatar aconteció:

Cuando Fernando VII
usaba paletó

            Desde que el real aviso llego a conocimiento de los graves, honestos y sesudos ediles, se vieron presas de crueles desasosiegos. Todos ellos daban vueltas y más vueltas a sus bien torneados cráneos, para ver si de las masas encefálicas en ellos almacenadas surtía la solución a este importantísimo y trascendental problema.

-          ¿Con qué atavío saldrá el municipio a recibir a sus majestades?

            El susodicho 9 de abril fue designado para la solución del problema.
           
            Se abrió la sesión, y el secretario Don Serafín Pérez de Urrelo leyó a los rexidores el trabajo, que por mandato de ellos, había escrito sobre los trajes, medias zapatos, sombreros, etc que los munícipes pamploneses habían usado y lucido en días de ceremonias, desde los tiempos de Cneo Pompeyo a los de perico Alejandría.

            Y leída la concienzuda memoria, se abrió el periodo de libre discusión.

Unos opinaban, y a su juicio lo hacían acertadamente, que la Ciudad debería asistir al recibimiento regio luciendo el traje antiguo de recibimientos y besamanos, esto es, con gramallas de terciopelo encarnado con vueltas azules, colores de la Ciudad: es decir sobre poco más o menos como van hoy los maceros del Ayuntamiento.

Otros, con el severo y airoso traje de golilla de verano, indumentaria usada hoy por Lerín hermanos, cuando, jinetes en briosos alazanes, salen al ruedo capitaneando las abigarradas cuadrillas de espadas, sobresalientes de ídem, banderilleros, puntilleros, picadores, agarrapatas y mulilleros..

            Puesto el asunto a votación, dio el siguiente resultado:

            “Los señores Vidarte, Gaztelu e Ilzarbe dijeron: que aunque su deseo es que se reciba a SS. MM. Con el traje con que se recibió en el año 1646 (o sea, de gramalla), opinan que ahora sea el traje de golilla de verano, por considerar imposible que en la actualidad se puedan hacer aquellas ropas por el corto tiempo y por considerar que no se hallarían las telas oportunas”.

            El señor Lecea dijo: “que opina por el traje de golilla de verano por justas consideraciones que se reserva”.

            ¡Vaya un edil misterioso y reservón.

            Los señores Astrain, Moriones y Osés dijeron: “opinan por el traje de golilla de verano, por los excesivos gastos que acarrearía el traje antiguo”

            ¡Olé por los rexidores de espíritu recto y económico!

            “El señor Larreta por el traje de golilla de verano, por el coste y ridiculez del traje antiguo”.

            El señor López idem “por las dificultad que presenta adaptar aquel traje antiguo”.

            Y finalmente el señor Guergué añadió su voto al de los demás, pues temía que de salir de su casa con la gramalla roja, todos los mocés y cocas del barrio le habían de seguir cantándo:

¡Ay levitón!
me gusta mucho el vino
¡Ay levitón!
me gusta mucho el ron.

            Tratose y discutió luego, si el traje había de ser de seda, de ariepón o vuela; si había de ser nuevo o se podían aprovechar los usados y si el coste correría a cargo de la Ciudad. Y después de maduro juicio y argumentada discusión se acordó: - “Que se costee el traje por los fondos del Ayuntamiento”.

El económico y concienzudo  votó porque cada quisque se costease su traje. Voto que fue muy alabado y favorablemente comentado por los hombres sesudos de la Ciudad.

            El señor secretario de la corporación de aquella época, don Luis Pérez de Urrelo nos dejó escrito un libro titulado “Libro de Oro” por el que nos enteramos de cómo era el traje de golilla y cuando éste debería ser de gala.

            GOLILLA

            “El traje de golilla es por ley del Ayuntamiento. - Antes se usaba de contínuo, mas en el día puede decirse que sólo se viste para los actos públicos: pues a las consultas se concurre con traje regular fuera de alguna u otra en que hay motivo particular para vestirlo.

            No se crea que a esto ha ocurrido otra causa que la comodidad y que ahora, como estamos acostumbrados al pantalón y bota, que conviene a un país frío y húmedo como éste, nos incomoda usar zapato. No deja de haber aun algunos, que no entran de buena gana, pero la mayoría sí.

            Se usa el traje de terciopelo o de invierno, desde el día primero de noviembre, hasta el día del Corpus, y desde este día hasta fin de octubre el de paño de seda o de verano”.

            Da a continuación la lista de los días en que deberían ir los ediles de gala entera, es decir con cadenas y medallas, o de media gala con todo solo cordoncillos.

            La moda del traje de golilla perduró hasta el año 1840, cambiando desde entonces este airoso atavío por el del frac, igual al actual aunque con colicas no tan largas.

            Un cuadro que se conserva en la Casa Consistorial, pintado por don Mariano Sanz, con motivo del estreno del palio del Ayuntamiento, nos muestra como en la procesión del Corpus iban los ediles con frac, muy afeitadicos y las caras orladas de románticas patillas.

Hoy las patillas, al igual que la golilla, han pasado a la historia, y solo tal cual anciano recalcitrante se empeña en ostentarlas… y que lo haga por muchos años.[1]

Tiburcio de Okabío
Diario de Navarra 18 Dic 1960”

Ignacio Baleztena de abanderado de la Corporación cuando fue concejal, con frac en Jueves Santo a principios del Siglo XX, acompañado de clarineros y timbaleros


Este artículo, en una versión anterior que publicó en 1951 acaba de esta otra manera:

“en el año 1848 aparecen ya todos los señores ediles con sus relucientes fraques, al igual que los que en la actualidad han hecho decir a la musa popular:

Esos tubos relucientes
y esos fraques tan “planchaus”
al verlos dicen las gentes:
¡rediez lo que habrán costau!
Ni en París ni en los madriles
ni en San Juan de Potosí,
se verán unos ediles
más majos que los de aquí.[2]

            Bueno, de momento los ediles seguirán yendo con frac y las edilas con el traje típico, siendo un signo distintivo propio de la Ciudad que hace que la veas pasar y te sientas en casa. No me veo a los maceros con vaqueros, a los timbaleros con camisetas de Iron Maiden y los Danzaris en chandal. Y supongo que no pretenderán nuestros ediles ir ellos vestidos de lagarterana y obligar despóticamente al resto del séquito a ir con los trajes tradicionales. Pero bueno, igual hay que abrir un proceso participativo. Sinceramente, a mí cuando veo venir la Corporación en cuerpo de ciudad con sus trajes me siento orgulloso de Pamplona.

            En la próxima entrada (a ver si es pronto) seguiré con la biografía del aitacho si Dios quiere.

Bonita foto de la procesión de la Virgen de la Hita, con sus vistosos trajes típicos, en Alcántara, el pueblo extremeño de donde es Armando Cuenca. Una tierra orgullosa de sus raíces y costumbres.





[1] Se refiere a él mismo, que siempre mientras tuvo pelo lució unas grandes patillas
[2] Se refiere a la primera letra del Riau Riau que puso él mismo al vals de Astráin